Mi casa es oscura a las cuatro de la mañana. Mientras los demás dormían yo abría la cajita azul.
Y dolía…
Me inventé un mundo con estrellitas que brillaban a ratos.
Con luces de navidad decoré el cuarto y así llegó la primavera y el verano…
Retraté el cielo y la calle, gente que nunca había visto, parecían tener historias en los ojos que me urgía conocer.
Hice fotos de mi, de lo que quedaba de mi. De los lugares que alguna vez iluminaste, fuentes, casas, parques y descubrí que eran hermosos por sí solos, que el sol brillaba igual contigo o sin ti, que el cielo estaba igual de alto y así de a poquitos empecé a sonreír otra vez
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