Ayer cumplimos siete años de casados, siete años.
Siempre supe que serías el hombre de mi vida. Siempre supe que yo te haría feliz. No sé dónde desvié el rumbo, no sé cuándo me convertí en esto
Siempre supe que serías el hombre de mi vida. Siempre supe que yo te haría feliz. No sé dónde desvié el rumbo, no sé cuándo me convertí en esto
Me duele tanto el cuello, desde hace dos semanas no soporto girar la cabeza, mi cuello es un nudo, a veces te lo digo, tu volteas y me miras, luego riegas tus plantas, ves tu televisión, tu libro. Hace meses que no te importo demasiado.
Lo único que quiero es meterme a la bañera, con agua muy caliente, no tibia porque sentiría que algo falta, tal vez tú, tal vez tus piernas rodeándome.
El agua empieza a llenar el fondo, tarda tanto. Me da lástima usar tanta agua pero tengo una buena razón, dos tal vez, el dolor de cuello puede ser una. No quiero burbujas, ni sales, sólo el agua, quiero mirarme a través del agua, quiero ver cuánto he cambiado en siete años. Quiero ver qué es lo que odias tanto.
Tú también cambiaste, sigues siendo delgado y me gustan tus hombros, pero tu corazón es otro, tus ojos son otros, tu voz es otra, hace meses que sólo consigo de ti palabras de una sílaba. Hasta he llegado a reír por las noches mientras trato de quedarme dormida y pienso en todos los enunciados que se pueden lograr usando sólo palabras de una sílaba.
Eres experto, los usas conmigo todo el tiempo, creo que debes tener una libreta llena de ellos, creo que cada día mientras limpio la casa o cocino tú haces combinaciones usando palabras de una sola sílaba para responder a cada una de mis preguntas.
Eres experto, los usas conmigo todo el tiempo, creo que debes tener una libreta llena de ellos, creo que cada día mientras limpio la casa o cocino tú haces combinaciones usando palabras de una sola sílaba para responder a cada una de mis preguntas.
‘no’
‘si’
‘tal vez’
‘no sé’
‘yo no sé’
‘¿yo qué sé?’
‘que no’
‘¿a mí qué?’
‘no sé, tú’
‘¿y tú qué?’
‘¿Ah sí?’
‘Si, ya sé’
Y tal vez el que más me hace enojar…
‘¿Eh? No sé, ve tú, ¿a mí qué?’
La bañera está llena, ya puedo entrar.
Me quito la ropa, la que antes me quitabas tú. Puedo sentir el agua quemar mis pies, arden. Mis piernas sienten un cosquilleo extraño, casi puedo decir que es una comezón, meto el cuerpo y el cuello se relaja, el dolor no cesa pero el agua caliente me ayuda a pensar.
Me quito la ropa, la que antes me quitabas tú. Puedo sentir el agua quemar mis pies, arden. Mis piernas sienten un cosquilleo extraño, casi puedo decir que es una comezón, meto el cuerpo y el cuello se relaja, el dolor no cesa pero el agua caliente me ayuda a pensar.
Me miro, no creo haber cambiado mucho, mis caderas siguen sin tener forma y mis pechos son iguales, mis brazos no se ven muy distintos y mi cintura está ahí, no hay grasa de más. Soy bonita, lo sé y sonrío porque sólo yo lo creo.
Ayer cumplimos siete años de casados, y en esos siete años la casa siempre ha estado limpia, siempre ha habido comida, algunas veces comprada en la fonda de la esquina pero siempre hay comida. En siete años nunca he llegado tarde a una cita contigo, nunca te he reclamado por celos aunque a veces los he sentido, en siete años te he amado y cuidado tal y como lo prometí y no me arrepiento.
Yo era esa que te escuchaba, esa que hablaba contigo noches enteras, yo era con la que reías hasta llorar mientras te retorcías en el piso. ¡Soy la misma!.
En siete años he sido primero la mujer hermosa, la que presumías, después la amiga que te faltaba en éste país que nunca te entendió, luego la persona que te acompañó a casi todos los sitios y últimamente la que te aburre con sus pláticas, la que siempre te molesta por lo que dice y la que usa la ropa que más odias, soy al final, éstas últimas semanas el mueble lleno de polvo en un rincón de tu corazón.
Yo era esa que te escuchaba, esa que hablaba contigo noches enteras, yo era con la que reías hasta llorar mientras te retorcías en el piso. ¡Soy la misma!.
En siete años he sido primero la mujer hermosa, la que presumías, después la amiga que te faltaba en éste país que nunca te entendió, luego la persona que te acompañó a casi todos los sitios y últimamente la que te aburre con sus pláticas, la que siempre te molesta por lo que dice y la que usa la ropa que más odias, soy al final, éstas últimas semanas el mueble lleno de polvo en un rincón de tu corazón.
Ayer en nuestro aniversario las cosas fueron distintas, ayer conseguí que me hicieras dos bromas y me sentí feliz. Qué mediocre situación, cuando me fui a dormir me di cuenta de lo patético que es sentirse feliz por eso.
Hoy logré que me dijeras cinco frases largas y sin tantas monosílabas:
‘Me aburre lo que dices’
‘Cállate que no escucho lo que dicen en la televisión’
‘¿Por qué siempre tiendes mal la cama?’
‘Estás loca’
'Haces muchas tonterías'
Luego intenté tomarte la mano y diste dos pasos para alejarte de mí,
-'Déjameeeee' Una sóla palabra, la dijiste bajito, la hiciste larga y sin mirarme
'Haces muchas tonterías'
Luego intenté tomarte la mano y diste dos pasos para alejarte de mí,
-'Déjameeeee' Una sóla palabra, la dijiste bajito, la hiciste larga y sin mirarme
Lo único que quiero es sentir el agua caliente en el cuello, en la nuca, en el cuero cabelludo, en los ojos. Quiero sumergirme en agua caliente. Quiero que desaparezca mi cuello y mis manos, mis caderas y mis brazos, quiero llorar bajo el agua para que no se note, desaparecer un rato o unos días hasta que vuelvas a ser quien conocí, el que un día dijo en mi oido 'me haces feliz'.
Quiero gritar que te extraño tanto...
Quiero reír bajo el agua como una loca, como cuando era niña.
Quiero gritar que te extraño tanto...
Quiero reír bajo el agua como una loca, como cuando era niña.
“Aquesta nena està boja” decía mi padre...
“Si, una mica, com tu” respondía mi madre y reían.
“Si, una mica, com tu” respondía mi madre y reían.
Tenían razón.
:) Wooooo. Lo sentí. Qué gusto.
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